(o el día que descubrimos la campaña para la alcaldía de Clint Eastwood y probamos el Fudge)
Si bien se podría decir que "estrenamos" el coche ayer, hoy es el día que empezaba el viaje por carretera en serio, porque ir de San Francisco al Yosemite y volver no cuenta, es como hacer una excursión.Como ayer llegamos muy tarde después de nuestra excursión por aquellas carreteras inhóspitas, hoy dormimos un poco más de lo normal (bueno, a las ocho y poco), y luego cogimos el coche hacia Monterrey.
El camino hacia Monterrey es muy bonito, porque es una carretera que va bordeando la costa, y, para colmo, es sólo una carretera (no ocho mil, como para ir a Yosemite), así que no sólo es bonito, es fácil. Por desgracia, la racha de sol y buen tiempo parece que acabó ayer, así que el recorrido no fue tan bonito como podría, pero Déu n'hi do.
Al final acabamos yendo al pueblo de Clint Eastwood, Carmel By The Sea, y dimos una vuelta (tampoco es muy grande). Resulta que quería poner un restaurante, o algo, y no le dejaban, así que se hizo alcalde para ponerlo (según Lara, nunca llegó a ponerlo, pero). Y, paseando, en uno de los restaurantes, vimos fotos de su campaña para alcalde, tot jovenet.
Para acabar el día fuimos a ver un poco de Monterrey, porque ya mañana nos vamos hacia Los Ángeles. Antes de venir nos dijeron que teníamos que probar el Fudge, que era la razón por la que la gente en américa acaba obesa. Y parece ser que, un poco, sí. Vimos una tienda que vendía fudge casero, y entramos. La chica estaba alucinada con que no supiésemos qué era el Fudge, y nos dejó probar algún tipo. Es una mezcla de chocolate, con mantequilla con no-sé-qué-más, y luego, para rematar, le añaden algún condimento, en plan más chocolate todavía, o galletas. Una cosa light, vaya. Pero está buenísimo. Es como super empalagoso y espeso y ñam.
(bambi)
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